¡Deja de quejarte y actua!
El Salvador es un lugar donde las oportunidades no están a la palma de la mano, el trabajo no es para cualquiera, el dinero es escaso y no existe tranquilidad ni paz por las calles. En eso pensaba cuando iba de camino a realizar un trabajo de la universidad, no pensé en conocer a alguien que me haría reflexionar acerca de las cosas por las cuales yo y el resto de personas nos quejamos en nuestro día a día.
Ya estando en el lugar de trabajo me encontré a una chica llamada María, al principio solo me habían mencionado su nombre pero cuando la vi actuar de una forma muy estricta pero dando ánimos a las personas me llamó tanto la atención su manera de comportarse, me pregunté muchas cosas y las razones por las cuales hacía eso en esos momento, y decidí hablar con ella, siempre y cuando ella aceptara hablar conmigo. Pensé que no aceptaría conversar, pero aceptó con mucho gusto.
En el momento que tuve la oportunidad de conversar con ella, me mencionó que solamente tenía 15 minutos para hablar conmigo porque lastimosamente debía irse por unos asuntos familiares, así que aproveché lo más que pude para hacerle unas preguntas correspondientes de mi trabajo asignado. Empecé explicándole lo mucho que me había llamado la atención al escucharla hablar de una forma estricta y firme a sus compañeras de clase pero a la vez les daba ánimos para seguir haciendo su trabajo de una forma divertida y responsable. Entonces en ese momento me explicó en un resumen todo lo que había pasado en su vida y la razón de su comportamiento.
María empezó hablándome sobre su infancia, de lo divertido, afortunada y dura que había sido para ella. Creció con sus dos padres y sus hermanos, amada y protegida por todos los peligros gracias a ese apoyo familiar, ella aprendió de cada uno pero de una forma amorosa, comprensible y paciente.
Cuando ella iba creciendo necesitaba de juguetes para entretenerse en su hogar y con sus hermanos, pero las posibilidades de sus padres no eran las suficientes para otorgarles dicho regalo, pero ella y sus hermanos no se quedaron con los brazos cruzados ni enojados con sus padres porque comprendieron la situación, así que empezaron a hacerse sus propios juguetes de madera, latas de soda y otros juguetes con materiales accesibles y por supuesto de larga duración para obtener un poco de alegría con su familia.
En su hogar era muy común que el agua fuese muy escasa y que la luz ni les llegara donde ella habitaba, en ese momento se propuso ayudar a su comunidad para tener un lugar digno para todos. Pudo terminar sus estudios en una escuela con un buen resultado escolar, después de eso decidió trabajar, de ellos pudo conseguir su propio carro, ayudarle a su familiar y para poder estudiar en una universidad de alto prestigio de nuestro país. Con su carrera ha decidido ayudarle a las personas de su comunidad a protegerse del peligro que les rodea y alejarse de las malas influencias para incentivar a las personas a tener un mejor futuro con los valores que sus familias no les pueden dar.
Terminé de hablar con María y solo podía pensar:
–¿Por qué me quejo de tantas cosas? De objetos materiales que no tengo, de los problemas insignificantes, de las personas, cuando existen personas como María que con poco, pudo crear su propia felicidad y gracias a su familia consiguió valores esenciales para ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.–
Al leer esta historia, no nos quejemos mucho y actuemos de una vez para cambiar a nuestra sociedad y unirnos como una sola, con lo poco y honesto que podemos dar de nosotros mismos.
Ya estando en el lugar de trabajo me encontré a una chica llamada María, al principio solo me habían mencionado su nombre pero cuando la vi actuar de una forma muy estricta pero dando ánimos a las personas me llamó tanto la atención su manera de comportarse, me pregunté muchas cosas y las razones por las cuales hacía eso en esos momento, y decidí hablar con ella, siempre y cuando ella aceptara hablar conmigo. Pensé que no aceptaría conversar, pero aceptó con mucho gusto.
En el momento que tuve la oportunidad de conversar con ella, me mencionó que solamente tenía 15 minutos para hablar conmigo porque lastimosamente debía irse por unos asuntos familiares, así que aproveché lo más que pude para hacerle unas preguntas correspondientes de mi trabajo asignado. Empecé explicándole lo mucho que me había llamado la atención al escucharla hablar de una forma estricta y firme a sus compañeras de clase pero a la vez les daba ánimos para seguir haciendo su trabajo de una forma divertida y responsable. Entonces en ese momento me explicó en un resumen todo lo que había pasado en su vida y la razón de su comportamiento.
María empezó hablándome sobre su infancia, de lo divertido, afortunada y dura que había sido para ella. Creció con sus dos padres y sus hermanos, amada y protegida por todos los peligros gracias a ese apoyo familiar, ella aprendió de cada uno pero de una forma amorosa, comprensible y paciente.
Cuando ella iba creciendo necesitaba de juguetes para entretenerse en su hogar y con sus hermanos, pero las posibilidades de sus padres no eran las suficientes para otorgarles dicho regalo, pero ella y sus hermanos no se quedaron con los brazos cruzados ni enojados con sus padres porque comprendieron la situación, así que empezaron a hacerse sus propios juguetes de madera, latas de soda y otros juguetes con materiales accesibles y por supuesto de larga duración para obtener un poco de alegría con su familia.
En su hogar era muy común que el agua fuese muy escasa y que la luz ni les llegara donde ella habitaba, en ese momento se propuso ayudar a su comunidad para tener un lugar digno para todos. Pudo terminar sus estudios en una escuela con un buen resultado escolar, después de eso decidió trabajar, de ellos pudo conseguir su propio carro, ayudarle a su familiar y para poder estudiar en una universidad de alto prestigio de nuestro país. Con su carrera ha decidido ayudarle a las personas de su comunidad a protegerse del peligro que les rodea y alejarse de las malas influencias para incentivar a las personas a tener un mejor futuro con los valores que sus familias no les pueden dar.
Terminé de hablar con María y solo podía pensar:
–¿Por qué me quejo de tantas cosas? De objetos materiales que no tengo, de los problemas insignificantes, de las personas, cuando existen personas como María que con poco, pudo crear su propia felicidad y gracias a su familia consiguió valores esenciales para ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.–
Al leer esta historia, no nos quejemos mucho y actuemos de una vez para cambiar a nuestra sociedad y unirnos como una sola, con lo poco y honesto que podemos dar de nosotros mismos.
La verdad que es muy fácil quejarse pero es muy difícil quitarse la pereza y hacer algo y peor con ganas. A mí me cuesta y lo admito, pero es exactamente eso, la diferencia entre poder ser un agente de cambio y un conformista quejumbroso. Los recursos dan igual cuando se es proactivo y se tiene ingenio.
ResponderBorrarCuando uno se lo propone puede conquistar el mundo. Existen casos de personas con estudios bachilleres que ahora son millonarios, para lograrlo nunca dijeron no puedo, no se quejaron del entorno en el que vivían, simplemente emprendieron, es quiza lo que nos falta como sociedad, dejar de lado esa comodidad, no hechar raices y comenzar a ser alguien que de el ejemplo y en un futuro ayudar a los demas.
ResponderBorrarMuchas veces nos quejamos por cosas insignificantes realmente, por el hecho de querer algo únicamente por que esta de modo y simplemente quejarnos; sin darnos cuenta que al quejarnos no hacemos nada en lo absoluto para mejorar nuestra situación y considero que María es una persona segura y con objetivos claros, es un ejemplo a seguir que deberíamos de tomar para nuestra vidas y ayudar a los demás.
ResponderBorrarCreo que es algo que lo tenemos en cada momento el hecho de quejarnos muchas veces por cosas que en realidad no le tenemos que tomar importancia, nosotros nos quejamos por lo que somos y tenemos pero no nos damos cuenta que hay personas que anhelan tener lo que tenemos nosotros, María es un ejemplo ya que ella lucha por salir adelante sin importar las adversidades y eso hay que aplaudirselo.
ResponderBorrarEse es un claro ejemplo de un cambio de actitud y de pensamientos ya que aveces nos encerramos tanto en el no es que si no se puede así, no se puede y no nos imaginamos las 1 y 1000 oportunidades que se nos presentan en la punta de nuestra nariz.
ResponderBorrarMuy buena reflexión con esta historia de ver la vida con un sentido más positivo como mencionas en vez de quejarnos hay que actuar y a pesar de las adversidades tratar con nuestro esfuerzo y habilidades de salir adelante y luchar por nuestro futuro.
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