El maestro y sus palabras
Un día más en el colegio... Qué fastidio era volver a ver a las personas que me desesperaban, tratar de poner atención, escuchar clase por clase y realizar exámenes que mostraban que tan inteligente era. Todo esto tuve que soportar muchos años en un colegio donde me di cuenta que no valía la pena, excepto por los amigos que conseguí. Tenía que poner atención, ya no soportaba un día más. No podía estar atenta a la clase por los ruidos de compañeros, además, no me adapté al horario estresante de las clases y por último, los exámenes con un extenso contenido. Si salías mal en una materia que no eras bueno te decían tonto e inútil y no quiero decir que esto no sucede solamente en mi colegio sino que en muchos otros.
Matemáticas nunca fue ni será mi materia favorita ya que no tengo las habilidades para dicha materia.
Un día en el colegio sucedió algo que me lastimó por parte de alguien de quien no esperaba.
Unas semanas después de realizar un examen de matemáticas, el profesor de dicha materia entra al salón y dijo una frase muy famosa entre profesores:
–¿qué les pasó, si esto estaba muy fácil?–
en mi mente sólo podía pensar
–para usted todo será fácil–.
Luego de una gran charla sobre dicho examen, me mira y frente a todos comienza a tirarme veneno diciendo que era muy cabeza hueca y nunca podría hacer algo bien en mi vida. Me sentí triste, desanimada con ganas de llorar, solo quería irme a casa.
El siguiente año me encontraba en un receso de clase hablando con mis amigos cuando de repente se acerca el mismo profesor de matemáticas y empieza a hablar en voz alta para que todos le escucharan y dijo algo inesperado y de mal gusto:
–¡Que milagro que te encuentres cursando este año escolar! porque no creí que en verdad aprobaras, así como ibas en mi materia yo simplemente te hubiera reprobado.–
No quedándose satisfecho añadió:
–Pero te saliste con la tuya. No creo que pases este año, así de terrible como ibas en mi materia así mismo te irá mal, no sólo en matemáticas sino que en todas. Yo creo que de este año no pasas. Por último solo te puedo decir que necesitarás mucha suerte.–
Con este comentario se fue riendo sin piedad alguna con su famosa taza de café y su pan dulce que lo hace engordar cada año. Llegué a mi casa a llorar como nunca lo había hecho ya que este comentario rompió todas mis esperanzas para continuar en ese colegio. ¿Saben que pasó? se cumplió todo lo que me dijo. Dejé materias, me enfermé por tanto estrés que me afectó ese comentario, no ponía atención y por último dejé el año escolar.
No se dejen vencer por comentarios de sus profesores que los hacen caer o que los hacen rendirse de todas las grandes oportunidades. La vida sigue y eres más fuerte que unas palabras desgarradoras.
bravo... !!! sigue escribiendo... por favor que yo te seguiré leyendo...
ResponderBorrarAlgo asi me pasó a mi, pero no me di por vencida, yo igual te seguire leyendo, I enjoyed it
ResponderBorrarEs triste ver que el sistema educativo sigue sin evolucionar y comprender que no todos tenemos las mismas habilidades y que por lo tanto, somos diferentes y no existe una sola manera de enseñar-aprender. Lamento mucho que hayas tenido que pasar por todas estas situaciones difíciles, pero todas ellas te han demostrado lo fuerte que eres y que no te das por vencida para lograr tus objetivos. Te animo a que todo esto te sirva para otros retos que se te puedan venir y así como superaste eso, eres capaz de lograr toooodo lo que te propongas. Escuchando ÚNICAMENTE las voces que te invitan a avanzar, seguir adelante, superar los obstáculos y levantarte cuando te has caído����.
ResponderBorrarEste tipo de "personas" son las mas inútiles, ya que haciendo sentir mal a los demás y logran sentirse alguien para que los vean y lo traten de admirar por hacer creer a los demás que hablan con la verdad, pero en realidad son las personas mas pobres de espíritu.
ResponderBorrarEn cambio tu sos una persona distinta, como tu misma lo dices sos tu en todas partes y así te he visto crecer.
Animo! Y a seguir caminando y cambiar este mundo que es para vos.
Interesante porque describes, desde la experiencia, la realidad de nuestros colegios tradicionales. Estos colegios tienen una deuda en su actualización en metodologías, procesos y procedimientos. Muy valiente para compartirlo!
ResponderBorrarLa vocación y la docencia deben ir de la mano. La primera te da la calidad de la segunda, "No existen los malos alumnos, sólo los malos maestros".
ResponderBorrarSigue adelante y que este tipo de situaciones no afecten más tu caminar no todos tenemos las mismas habilidades y Dios te ha dado carisma y talentos que debes desarrollar Tu eres especial y te deseo lo mejor en lo que estás aprendiendo.
ResponderBorrarMe pasó algo muy parecido. Un profesor odioso me dijo e hizo creer que nunca seria buena para las matemáticas, lo cual me desanimó y me hizo sentir mal. Sin embargo, posteriormente otro profesor con un distinto método de enseñar y de tratar a sus alumnos me motivó a esforzarme y me dijo que tenía talento. Él fue quien me inspiró a escoger una carrera de ingeniería y, gracias a Dios, de momento todo ha ido bien.
ResponderBorrarEs triste cómo en muchas ocasiones los profesores se vuelen un obstáculo en el camino cuando ellos deberían ser guías y facilitadores, pero aún así, es de saber dejar de lado lo malo y usar estas experiencias como crecimiento personal.
Todo esta en nosotros la verdad habrán muchas personas que no estarán a favor de nosotros pero es cuestión propia si aceptar esos comentarios o solo dejarlos pasar, como bien dicen no hay que dejar que la enfermedad llegue a nuestro cerebro así mismo no permitamos que esos comentarios lleguen a nosotros y es que si no nos sentimos identificados con lo que nos dicen no nos tiene que afectar, al contrario demostrar que podemos y somos capaces.
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